Trabajo informal en el CV: cómo contarlo y probarlo
By Mustafa Tarabya, founder of CVBooster · Published · Updated
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Trabajaste seis años en una bodega, en un taller, en una cocina o arreglando equipos por tu cuenta. Cobraste en efectivo. Nunca firmaste nada. Ahora hay una vacante formal que sí puedes hacer, el formulario pide "experiencia comprobable" y tú te quedas mirando la pantalla. La duda no es si esa experiencia cuenta. Cuenta. La duda es cómo escribirla para que no parezca un vacío y cómo respaldarla si alguien llama a verificar.
Este artículo resuelve las dos cosas: la redacción exacta que va en el CV y el expediente de respaldo que debes armar antes de postularte. Está escrito pensando en México y Colombia, donde una parte enorme de la fuerza laboral trabaja sin contrato escrito y donde, sin embargo, existen documentos oficiales que muchas personas no saben que ya tienen a la mano.
Informal no significa no verificable
La confusión que hunde estas candidaturas es tratar "sin contrato" como sinónimo de "sin prueba". Son cosas distintas. Un contrato escrito es una de las formas de probar una relación laboral, no la única. En México, la relación de trabajo existe por el hecho de prestar el servicio, aunque no haya papel firmado, y la carga de probar las condiciones recae en el patrón. En Colombia ocurre lo mismo con el contrato verbal, que es una figura reconocida en el Código Sustantivo del Trabajo, no una zona gris.
Eso importa por una razón muy práctica: si hubo una relación laboral real, el empleador tiene obligaciones que puedes invocar hoy, incluso años después. Y si trabajaste por tu cuenta, entonces no eras informal en el sentido de "irregular", eras independiente, y tu prueba no es una constancia de empleo sino un rastro de clientes, pagos y trabajos entregados.
Paso 1: reconstruye la línea de tiempo antes de escribir una sola línea
No empieces por el CV. Empieza por una hoja donde escribas, por cada etapa, cuatro datos: mes y año de inicio, mes y año de fin, para quién trabajaste (nombre de la persona o del negocio, aunque sea "Taller Mecánico El Bordo, colonia Doctores") y qué hacías exactamente. Si no recuerdas los meses, ánclalos a eventos: "empecé cuando nació mi hija", "salí en la pandemia". Después conviertes eso en fechas.
Las lagunas de memoria se cierran con documentos que casi siempre existen aunque el empleo fuera informal:
- Movimientos bancarios y de billeteras digitales: transferencias SPEI, depósitos recurrentes, Nequi o Daviplata en Colombia. Un depósito quincenal de la misma cuenta durante dos años es un patrón difícil de discutir.
- Historial de mensajes: conversaciones de WhatsApp donde te asignaban turnos, pedidos o pagos, con las fechas que trae el propio chat.
- Fotos con metadatos: la fecha de captura de una foto tuya en el local o del trabajo terminado.
- Historial de plataformas: viajes en Uber, DiDi o InDrive, entregas en Rappi, reseñas de clientes, publicaciones en Marketplace o Mercado Libre.
- Recibos, notas de remisión, cotizaciones y presupuestos que hayas emitido a mano o por correo.
Tip: Guarda todo en una carpeta digital ordenada por año antes de escribir el CV. Cuando las fechas del CV, las de tus referencias y las de tus documentos coinciden sin esfuerzo, la verificación deja de ser un riesgo y pasa a ser un punto a favor.
Paso 2: los documentos oficiales que probablemente ya tienes
Aquí es donde se gana la mayor parte de la credibilidad, y casi nadie lo aprovecha porque estos trámites se asocian a las pensiones, no a la búsqueda de empleo.
En México
- Constancia de Semanas Cotizadas del IMSS: se descarga gratis en el sitio del IMSS con tu Número de Seguridad Social, tu CURP y un correo electrónico. Lista cada patrón que te dio de alta, con fecha de alta y de baja. Si en algún periodo sí te registraron, aunque haya sido por unos meses o con un salario menor al real, ese periodo queda probado por el Estado.
- Constancia de Situación Fiscal del SAT: contiene tu RFC, tu régimen y la fecha de inicio de operaciones. Si alguna vez facturaste como persona física con actividad empresarial o profesional, esa fecha ancla el inicio de tu trabajo por cuenta propia.
- CFDI emitidos: cada factura electrónica que hayas emitido queda registrada. Un listado de facturas por cliente y por año es la prueba más limpia que puede presentar un independiente en México.
- Constancia de días trabajados y salario: la Ley Federal del Trabajo obliga al patrón a expedirla a solicitud del trabajador, y también a entregar una constancia de servicios al terminar la relación. Puedes pedirla por escrito aunque hayan pasado años, y aunque no te la den, la solicitud escrita ya documenta tu versión.
En Colombia
- Historial de aportes en PILA: si en algún momento cotizaste a salud y pensión como independiente o como dependiente, los operadores de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes conservan el historial de periodos y aportantes.
- Certificado de afiliación de tu EPS y de tu fondo de pensiones: muestra desde cuándo y a través de quién estuviste afiliado.
- RUT de la DIAN: incluye la fecha de inicio de actividad económica y el código CIIU de lo que haces. Sirve para fechar el arranque de tu trabajo independiente.
- Certificación laboral del artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo: el empleador está obligado a entregar, al terminar el contrato, una certificación con el tiempo de servicio, la índole de la labor y el salario devengado. Aplica también cuando el contrato fue verbal. Pídela por escrito, con copia.
- Declaración extrajuicio ante notaría: para trabajos con particulares donde no hay empresa a la que pedirle nada, dos testigos que declaren bajo juramento el periodo y la labor tienen valor probatorio y cuestan poco. Varias convocatorias públicas las aceptan cuando no existe empleador que certifique.
Paso 3: cómo se escribe en el CV cuando no hubo empleador
La regla es simple: en el lugar del cargo va lo que hacías, y en el lugar de la empresa va quien te pagaba. Nunca dejes en blanco la línea del empleador y nunca escribas "informal", "sin contrato" ni "particular". Esas tres palabras no informan nada y sí activan sospecha.
Tienes tres formatos según el caso:
- Trabajaste para un negocio real sin contrato: escribe el nombre comercial del negocio y la ciudad, tal como se conoce. "Panadería La Espiga, Bogotá" es información verificable. Que no tuvieras contrato no borra que el negocio existe y tiene dirección.
- Trabajaste para una persona: pon el tipo de cliente, no el nombre propio. "Clientes residenciales, Zona Metropolitana de Guadalajara" o "Hogares y pequeños comercios, Medellín". Suena a portafolio, no a improvisación.
- Trabajaste por tu cuenta con varios clientes: usa tu propio nombre como marca, o el oficio. "Independiente, servicios de mantenimiento eléctrico" o "Trabajo independiente, reparación de refrigeración doméstica". Es la fórmula estándar y ningún reclutador la lee como algo negativo.
Tip: Si vas a postular a una convocatoria pública, revisa primero si el formato exige una razón social con NIT o RFC. Cuando lo exige, la experiencia con particulares suele acreditarse por contrato de prestación de servicios o por certificación del contratante, no por autodeclaración. Ahí el formato de "independiente" necesita respaldo documental sí o sí.
Paso 4: convierte tareas en resultados sin inventar cifras
Quien trabajó sin contrato suele escribir listas de tareas: "atención al cliente, limpieza, cobro". Eso no dice nada sobre tu nivel. Y como no tenías reportes ni nómina, crees que no tienes números. Sí los tienes, solo que están en la operación diaria.
Cuenta lo que sí puedes contar: cuántos clientes atendías por día, cuánto efectivo manejabas y cuadrabas, cuántas unidades reparabas por semana, cuántas personas coordinabas cuando el dueño no estaba, cuántos años seguidos te llamó el mismo cliente. Un dato honesto y aproximado, marcado como aproximado, es mucho más fuerte que una lista de verbos.
- Débil: "Ayudante general en taller mecánico."
- Fuerte: "Recepción y diagnóstico de alrededor de 8 vehículos diarios, control de inventario de refacciones y cierre de caja del turno, con responsabilidad del taller los sábados."
- Débil: "Ventas por mi cuenta."
- Fuerte: "Venta directa de productos de limpieza a 40 comercios de la zona, con ruta propia, cobro en efectivo y reposición semanal de inventario, sostenida durante tres años."
La palabra "aproximadamente" es tu aliada, no tu debilidad. Nadie espera que un trabajo informal traiga tablero de indicadores. Lo que se evalúa es si sabes describir tu propio trabajo con precisión, porque eso predice cómo lo harás en el puesto formal.
Paso 5: referencias que sobreviven una llamada
La verificación de una experiencia informal casi siempre se resuelve por teléfono. Por eso las referencias no son un anexo, son la prueba principal. Elige a la persona que te pagaba, no a un compañero. Y prepárala antes de poner su número.
Habla con ella y confirmen juntos cuatro datos, porque una discrepancia de fechas entre tú y tu referencia es lo que realmente tumba la candidatura:
- El periodo exacto, en meses y años, tal como lo escribiste en el CV.
- Cómo se llamaba lo que hacías, en las mismas palabras del CV.
- Si manejabas dinero, herramientas, llaves o personal a cargo.
- Por qué terminó la relación, con una versión que ustedes dos digan igual.
Si esa persona puede firmarte una carta, pídesela con lo mínimo indispensable: nombre y datos de contacto de quien firma, nombre del negocio si existe, periodo con fechas, descripción de las labores, y una frase sobre tu desempeño. Media hoja basta. En México se conoce como carta de recomendación o constancia de trabajo; en Colombia, como certificación laboral. Que esté firmada a mano y con teléfono real vale más que un diseño elegante.
Tip: Nunca pongas el teléfono de una referencia sin avisarle. Una llamada sorpresa a alguien que responde "no me acuerdo bien" produce exactamente el mismo efecto que una mentira detectada.
Qué contestar cuando preguntan por qué no hay contrato
Van a preguntarlo. La respuesta que funciona es corta, sin queja y sin disculpa: describe el hecho, ofrece la prueba, y devuelve la conversación al trabajo. Por ejemplo: "Era un negocio familiar y el pago fue en efectivo, así que no hubo alta en el IMSS. El dueño está disponible como referencia y traigo el detalle de lo que hacía. En ese puesto llevaba el inventario completo del local."
Lo que no conviene: culpar al empleador anterior, explicar largamente la injusticia del sistema, o dar a entender que estabas evadiendo algo. La informalidad es una condición del mercado laboral, no un defecto tuyo, y se trata con la misma naturalidad con la que se menciona un cambio de ciudad.
Errores que sí queman la candidatura
- Inventar una empresa que no existe o inflar un cargo. Es lo único de esta lista que puede costarte el empleo después de contratado, por falsedad en la documentación.
- Dejar el periodo en blanco o escribir solo años sueltos para tapar huecos. Los huecos se explican, no se esconden.
- Poner "experiencia comprobable" y no tener nada listo cuando lo piden.
- Escribir "sin contrato" en el CV. Nadie te pidió esa aclaración y no aporta información útil.
- Usar un correo informal o un número que no contestas. Si el trabajo es informal, todo lo demás debe verse impecable.
- Postular a una convocatoria pública sin leer qué documentos aceptan para acreditar experiencia. Ahí las reglas son literales y no admiten interpretación.
Caso trabajado: de "ayudante" a entrada verificable
Situación real y común. Una persona trabajó cuatro años en una tienda de abarrotes del barrio, sin contrato, pagada semanalmente en efectivo. Quiere postularse a auxiliar de almacén en una empresa formal.
Versión inicial: "Ayudante en tienda. 2020 a 2024. Sin contrato."
Versión reescrita: "Abarrotes Don Chuy, Ciudad de México. Encargado de piso y almacén. Marzo 2020 a mayo 2024. Recepción y verificación de mercancía de aproximadamente 12 proveedores, control de inventario y mermas, acomodo por rotación, atención a clientes y cierre de caja diario. Responsable del local en ausencia del propietario."
Respaldo que acompaña esa entrada: teléfono del propietario avisado y alineado en fechas, una carta firmada de media hoja, y capturas de las transferencias semanales de 2022 y 2023 por si las piden. Nada de eso requirió un contrato. La entrada pasó de ser un hueco a ser la razón por la que la persona sirve para el puesto.
Lista de verificación antes de enviar
- Cada etapa tiene mes y año de inicio y de fin, sin huecos sin explicar.
- Cada etapa tiene un "para quién": negocio, tipo de cliente o trabajo independiente.
- Cada etapa tiene al menos un dato cuantificado, aunque sea aproximado.
- Tienes descargada tu Constancia de Semanas Cotizadas del IMSS o tu historial de aportes en PILA, según el país.
- Tienes al menos dos referencias avisadas, con fechas alineadas a tu CV.
- Tienes una carpeta con cartas, capturas de pagos y fotos, lista para enviar el mismo día que la pidan.
- Ni una sola vez aparece la palabra "informal" en el documento.
La experiencia informal no se compensa con adornos ni con plantillas bonitas. Se compensa con precisión: fechas que cuadran, descripciones específicas y una persona al otro lado del teléfono que dice lo mismo que tú. Ese trabajo de preparación toma una tarde y vale más que cualquier rediseño del CV.
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